Apóstoles de la Misericordia y el Amor de Dios

Apóstoles de la Misericordia y el Amor de Dios.

¿Quiénes somos?

Una comunidad que propicia el encuentro con el Amor Misericordioso

Somos una asociación privada de fieles dedicada a propiciar el encuentro personal con Dios, cuyo Amor misericordioso sana, transforma y envía a ser testigos de ese mismo Amor.

Acompañamos a las personas para que puedan reconocerse hijos amados de Dios y llevar esa certeza a su manera de vivir, relacionarse y servir.

Nuestro Carisma

Amor y Misericordia

El corazón de todo lo que somos y hacemos.

Vivimos nuestra espiritualidad desde una relación personal con Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. Nos abrimos a su acción con confianza y docilidad, para acoger su Amor y aprender a compartirlo.
Nuestra Madre amorosa nos acompaña con su cuidado, protección e intercesión. Con ella aprendemos a escuchar a Dios, a confiar y a responder con un “sí” a su voluntad.

Nuestra Misión

Un llamado a servir y sanar corazones

A través de retiros, procesos de formación y espacios de oración, acompañamos a las
personas para que puedan detenerse, escuchar a Dios y abrir el corazón a su acción sanadora.
Servimos a laicos, jóvenes, familias, personas consagradas y sacerdotes, respetando su
historia y su camino. Queremos ser instrumentos de Dios para sanar heridas, renovar la
esperanza y ayudar a descubrir la dignidad de saberse profundamente amado.

El camino que proponemos

Un encuentro que da fruto

01

Encuentro

Todo comienza al encontrarnos con Dios y descubrir su Amor en nuestra propia historia.

02

Sanación

Abrimos nuestras heridas a su misericordia y nos dejamos restaurar por Él.

03

Transformación

Aprendemos a vivir como hijos de Dios, creciendo en la vida espiritual y en nuestra capacidad
de amar

04

Envío

Compartimos el Amor recibido, llevando consuelo, reconciliación y esperanza a los demás.

Nuestros Santos Patronos

Nos acompañan y nos enseñan a amar

AMAD está enraizada en el amor a Jesús, Señor de la Misericordia, y a la Santísima Virgen María de Guadalupe.

Del corazón abierto de Cristo nace nuestra llamada: acoger su misericordia y hacerla llegar a cada persona que Dios nos confía. María nos acompaña como Madre y nos enseña a responder con docilidad y entrega total.

Con su intercesión y su ejemplo, nuestros santos patronos nos ayudan a hacer de la misericordia una forma de vivir.

San Miguel Arcángel

Nuestro especial protectorde amar

Nos acogemos a su protección y aprendemos de su fidelidad a permanecer firmes en Dios.

Santa Teresita de Lisieux

Sencillez y confianza

Nos enseña a abandonarnos en la misericordia divina y a vivir lo pequeño con un amor grande.

Santa Faustina Kowalska

Confianza y docilidad

Patrona de la rama femenina y secretaria de la Misericordia. Nos inspira a confiar en Jesús,
acoger su voluntad y hacer presente su misericordia con la vida.

AMAD a todos, AMAD siempre

Nuestro nombre expresa una llamada:

Compartir el Amor que recibimos de Dios